Jimena Hernández en Polonia, una experiencia que une creatividad y tecnología

Polonia, un país con una rica tradición cultural y una creciente industria tecnológica, se convirtió en el escenario que marcó un antes y un después en la vida de Jimena Hernández. Estudiante de quinto año de Ingeniería en Ciencias de la Computación y Tecnologías de la Información en la UVG, con especialidad en Desarrollo de Videojuegos, Jimena decidió emprender un intercambio en Europa que no solo expandió su visión académica, sino también su manera de entender la independencia y la comunicación intercultural.

Su historia refleja que la UVG ofrece oportunidades reales para que sus estudiantes puedan vivir experiencias internacionales transformadoras. Basta con estar atentos a las convocatorias y atreverse a aplicar.

Cuando entendió que el código también podía ser creativo

Desde pequeña, Jimena disfrutaba tanto del arte como de la matemática. Durante diversificado descubrió que la programación era un puente perfecto entre ambas pasiones. “Con Python entendí que podía mezclar creatividad y lógica, crear desde soluciones automatizadas hasta páginas web”, recuerda. Esa revelación la llevó a elegir Computación en la UVG.

Su camino la acercó naturalmente a la especialidad de videojuegos, no porque fuera una apasionada de jugarlos, sino porque encontró en ella el espacio más creativo de la carrera. “Me encanta la experiencia de usuario, diseñar cosas y pensar en cómo las personas interactúan con los productos. Videojuegos era la opción que mejor encajaba conmigo.”

Cómo sus cursos le dieron claridad profesional

De toda su trayectoria en la carrera, Jimena destaca especialmente su tercer año. Fue entonces cuando descubrió que podía unir la lógica con la creatividad en proyectos reales. Cursos como Interacción Humano-Computadora (HCI) y Desarrollo Web le mostraron el rumbo que quería seguir. 

Ahí me di cuenta de que esto es lo mío, que sí podía combinar diseño, programación y experiencia de usuario.

Cómo una oportunidad de la UVG la llevó a estudiar en Europa

El intercambio llegó casi por casualidad. Un anuncio en Canvas anunciaba la convocatoria para Polonia y Jimena no dudó en aplicar. “Siempre me llamaron la atención las oportunidades en el extranjero. Europa me parecía un continente lejano, casi inalcanzable, y quería conocer cómo se desarrollaba nuestra carrera allá.”

El proceso no fue fácil: entre trámites de papelería, elección de cursos y la gestión de la visa europea, tuvo que viajar hasta Panamá para completar el proceso. Todo en menos de tres semanas. Aun así, logró subirse al avión a tiempo y comenzar su semestre en la Universidad Tecnológica de Białystok.

Aprender a estar sola, pero nunca sentirse sola


El miedo inicial era grande: irse sin compañeros de Guatemala y sin saber si encontraría a alguien de Latinoamérica. La solución llegó gracias a su proactividad: días antes buscó grupos en línea y conoció a estudiantes españolas que resultaron vivir en la misma residencia. Con ellas formó un primer círculo de apoyo que luego se amplió con amigos de diferentes países. 

Creí que iba a estar completamente sola, pero siempre me sentí acompañada.

Lo que más le dejó el intercambio

Jimena asegura que no puede elegir una sola parte favorita de su experiencia. Le fascinó conocer otras culturas, representar a la UVG en otro continente y aprender de nuevas metodologías de enseñanza. En Polonia cursó materias como Linux Administration, donde experimentó con licencias de Red Hat y laboratorios virtuales, en un formato más autónomo de lo que acostumbraba en Guatemala.

Más allá de lo académico, lo que más destaca son las habilidades que potenció: independencia al vivir sola, confianza para exponer en inglés y la capacidad de expresar sus ideas con claridad ante públicos diversos. “Me ayudó a comunicarme mejor, a salir de mi zona de confort y a mejorar mi inglés”, afirma.


Consejos para los que sueñan con irse

A los estudiantes que dudan si lanzarse o no, Jimena lo dice sin titubear: “Háganlo. Es una experiencia que te cambia la vida. Te ayuda a crecer académica y personalmente. No tiene nada negativo."

También recuerda que en la UVG existen múltiples oportunidades de intercambio a través del Departamento de Relaciones Internacionales. “Muchas veces ni sabemos que existen, pero ahí están. Solo hay que buscarlas y aplicar.”

Un mensaje a su yo de primer año

Si pudiera hablar con la Jimena que apenas iniciaba la carrera, le diría que todo estará bien. 

Al inicio tenía mucho miedo, lo veía como un camino larguísimo y difícil. Pero ahora sé que siempre encuentras cómo resolver los problemas. Le diría que siga adelante, que tenga paciencia y calma, que todo se logra al final.

La experiencia de Jimena en Polonia es prueba de que estudiar en el extranjero es posible y enriquecedor. Su historia es un recordatorio para los estudiantes de la UVG de que estas oportunidades existen, y que, con decisión, esfuerzo y apoyo institucional, los sueños académicos pueden llevarnos más lejos de lo que imaginamos.

 

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